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jueves, 5 de abril de 2007

Habitación 407


Recordar suele traicionar. Me explicaré, cuando, abuelos o abuelas cebolletas, se sientan y tiran de memoria, como el que tira de visa, normalmente contamos o recordamos la realidad a nuestra manera. Tendemos a recordar y a idealizar en demasía nuestras vivencias y recuerdos. Como en el juego del teléfono, al final, nada tiene que ver el principio con el final.


Cuando recordamos es mejor no pontificar. Cuando lo hacemos, no dejamos lugar al resto de la historia, el conjunto de piezas del puzle necesarias para ver, recordar, conocer, la vida de ésta, nuestra organización, y de las personas que en un momento u otro hemos dado lo mejor y lo peor de nosotros mismos.


La historia no debe tener un carácter revanchista, no debemos verla como la de los buenos y la de los malos, como la nuestra y la de ellos y ellas. Nadie es dueño de nuestra memoria colectiva, es de todos y todas.


Creo necesario pedir que no olvidemos lo más importante, la responsabilidad de los que estuvimos y de los que están, de dejar un buen legado a las presentes y futuras generaciones de una organización que todos y todas nos queremos y de la que nadie, tiene la patente de corso.


Por todo esto desde la lejanía que da ser un “ex”, sin pontificar, ni declarar santo, mártir o diablo, a nadie, me despido de la habitación 407.

jueves, 22 de marzo de 2007

Ya nos queda menos

¡Oh, mi yo! ¡Oh, vida!

¡Oh, mi yo! ¡Oh, vida! De sus preguntas que vuelven, del desfile interminable de los desleales, de las ciudades llenas de necios, de mí mismo, que me reprocho siempre ( pues, ¿quién es más necio que yo, ni más desleal?).
De los ojos que en vano ansían la luz, de los objetos despreciables, de la lucha siempre renovada, de los malos resultados de todo, de las multitudes afanosas y sórdidas que me rodean, de los años vacíos e inútiles de los demás, yo entrelazado con los demás, la pregunta, ¡oh mi yo! La pregunta triste que vuelve -¿qué de bueno hay en medio de estas cosas, oh, mi yo, oh, vida?

Respuesta

Que estás aquí – que existen la vida y la identidad.
Que prosigue el poderoso drama, y que puedes contribuir con un verso
Walt Whitman




Ya nos queda menos. Conocemos a la mayoría de candidatos y candidatas. En pocos días sabremos los nombres de las personas que acompañarán a los cabezas de cartel. Nosotr@s, l@s socialistas, hemos elegido nuestra candidatura, 20 personas que pondremos cara al proyecto que en breve presentaremos a la ciudadanía. Una lista joven, con experiencia y con algo de aire fresco, que estoy convencido que gustará. Encabezada por nuestro alcalde y candidato, José Luis Jimeno, yo mismo, Eva Menor, Raquel Gracia, Kike Sánchez, David Sanuy, Montse Carbonell, Montse Jiménez, Isabelo Pacheco, Antonio Sabariego, Pau Dominguez, Merche Bermúdez, Cristina Liarte, Miguel Urbano, Montse Dominguez, Ana Hurtado, Felipe Yuste, Montse Ivorra, José Raja y María Rayo (Maruja).

No quiero olvidarme de personas destacadas durante estos últimos años que dejan de ir en esta candidatura, pero no dejan de estar en el proyecto socialista, como son José Luis Gracia, Francisco Muñiz, Fernando Dominguez y Ana Pérez. Han dedicado tiempo y esfuerzo y al igual que todos y todas, han acertado y también se han equivocado. De todos ellos he aprendido algo.

Bueno, supongo que para algunas personas, los nombres que he citado no significan nada y desde hoy posiblemente algunos y algunas seremos el centro de algunas críticas. Alguien se preguntará ¿qué es lo que hace tal o cual persona aquí? ¿por qué no estoy yo? Oh ¿por qué está esta persona? En fin, lo importante en definitiva, es que todos los y las que hemos decidido aceptar ir en está candidatura, bajo estas siglas, somos ciudadanos y ciudadanas que creemos en Badia y queremos aportar nuestro pequeño granito de arena, nuestra ilusión y nuestro compromiso.

miércoles, 21 de febrero de 2007

Trincheras (I)

"nadie puede se feliz sin participar en la
felicidad pública, nadie puede ser libre sin la experiencia de la
liberd´pública, y nadie, finalmente, puede ser feliz o libre sin implicarse y
formar parte del poder político".

Hanna Arendt



Quedan unas trece semanas para las elecciones municipales, creo que las más importantes de las que se celebran por la proximidad entre el elector y el electo, por la cercanía de los problemas al ciudadano y las propuestas de los partidos políticos. Creo sinceramente que, sin entrar en matices, la política es buena. Para Aristóteles, política y ciudad eran una misma cosa y aquel que viviese fuera de la ciudad y de la política, o bien era más que un hombre o bien era inferior a un hombre. Con ciertos matices coincido con él.
Seguramente durante las próximas semanas irán apareciendo un sinfín de rumores, de propuestas y, por supuesto, de candidatos y candidatas. La nuestra no es una ciudad diferente a las demás, tenemos nuestras propias problemáticas y espero poder ver cuáles son las soluciones que se plantean desde los distintos puntos de vista.
El gran enemigo de estas elecciones no será otro partido político, es y será la abstención. Algunos generadores de opinión, que en Badia también los tenemos, ya han apuntado en alguna ocasión la alta abstención que normalmente hemos sufrido en diferentes procesos electorales. Comparto con ellos su preocupación, aunque creo que lo que motiva esa desafección del ciudadano frente a la política tiene raíces profundas y seguramente influyan muchos elementos. Quizás merecería un monográfico completo por mí parte y, claro está, por la de todos aquellos y aquellas que quieran aportar su granito de arena. De todas formas quiero invitar a todos los ciudadanos y ciudadanas a que participen en las próximas elecciones municipales. El voto, aunque para alguna gente se encuentre devaluado, es imprescindible en la construcción de nuestra democracia, entendiendo que la democracia representativa tal y como la practicamos, es insuficiente.
Leí hace poco la despedida que un miembro del consistorio realizaba en la revista de su partido, no se presenta a estas elecciones. En ella destacaba que se marchaba “decepcionado de la política”. Yo soy de la opinión de que en la política, y más en la municipal, el factor humano es fundamental para construir consensos. Opino que las formas de hacer política deben mejorar sin duda y, finalmente, mi impresión de esta etapa es buena, principalmente por el solo hecho de haber mejorado en algo la calidad de vida de nuestro pueblo.
Para finalizar, deseo que durante estas semanas se hable de política y no nos dediquemos a lanzarnos medias verdades, a no utilizar atalayas seguras desde las que atacar escribiendo sólo lo que nos interesa de la realidad que vivimos con el único objetivo de desprestigiar. Los portavoces, sean del grupo que sean, deberían intentar dar su punto de vista sin necesidad de no contar las cosas tal y como sucedieron, esto no quita que tengan razón o no, simplemente creo que las formas son importantes y que en política lo son todavía más.